Mauricio Macri y Juliana Awada se separan tras 15 años de relación
A pesar del final de su relación, cerraron el año juntos por respeto y cariño, dejando atrás una historia marcada por momentos románticos, la vida política y la construcción de un hogar compartido.
El final de una de las parejas más glamorosas de Argentina
Después de quince años juntos, Mauricio Macri (66) y Juliana Awada (51) decidieron poner fin a su relación. La noticia fue confirmada por su círculo cercano: la separación se produjo de manera consensuada y con respeto mutuo.
A pesar de la decisión, la pareja cerró el año compartiendo las fiestas en familia, priorizando el cariño y la buena relación por el bien de su hija Antonia y los recuerdos compartidos.
Cómo comenzó la historia de amor
La relación entre Macri y Awada comenzó en 2009 en un exclusivo gimnasio de Barrio Parque. Aunque ya se conocían por círculos sociales y familiares, no fue hasta ese encuentro casual que se dio el primer diálogo significativo entre ellos. Según cuentan, la conexión fue inmediata, y la complicidad se convirtió en el motor de un romance que creció rápidamente.
Tras varios encuentros, viajes románticos y salidas juntos, la pareja oficializó su relación y en 2010 se casó en una ceremonia civil en Costa Salguero, seguida por una fiesta multitudinaria en Tandil. En 2011 nació Antonia, consolidando la familia que también incluía a los hijos de Mauricio y Juliana de relaciones anteriores.
El desgaste de la vida pública y la decisión final
Con los años, la exposición mediática y las exigencias de la vida política fueron desgastando la relación. Rumores de crisis comenzaron a circular desde fines de 2024, cuando la pareja comenzó a mostrarse menos en público y en redes sociales. Aunque desmintieron los rumores en varias oportunidades, la decisión de separarse se fue madurando durante casi un año.
Finalmente, la ruptura se produjo semanas antes de las fiestas de fin de año, pero mantuvieron la unidad familiar para Navidad y Año Nuevo. Mauricio Macri viajará próximamente a Europa, mientras que Juliana Awada continúa de vacaciones en Punta del Este, abriendo un nuevo capítulo en sus vidas, cada uno por su camino.
Un amor que dejó huella
Aunque hoy su relación ha llegado a su fin, el amor entre Mauricio y Juliana dejó momentos imborrables: un matrimonio lleno de gestos románticos, la construcción de una familia y quince años de historia compartida. Ambos coinciden en que la separación se dio con respeto y cariño, valorando lo vivido y priorizando la felicidad futura.