"Mamá me persiguen": el desgarrador testimonio de la hermana de Antonella Álvarez y el reclamo de justicia
Karen Milena Álvarez habló tras la marcha en Plaza Independencia, defendió la memoria de su hermana y denunció miedo, silencio en la causa y filtración de imágenes sensibles.
El femicidio de Erika Antonella Álvarez dejó a una familia devastada y a una provincia conmocionada. En una entrevista telefónica para Enterate Play, Karen Milena, hermana de la joven asesinada, rompió el silencio y dio un testimonio atravesado por el dolor, la bronca y el miedo. "Esto recién comienza y no vamos a descansar hasta que se haga justicia", aseguró.
"Mi mamá no puede con esto": el dolor de una familia destruida
Karen relató cómo vivieron la marcha en Plaza Independencia y el acompañamiento de la gente, en medio de una situación límite.
"Fue con muchísimo dolor. La familia está totalmente destrozada. Mi mamá no puede con esto, mi papá tampoco", expresó.
La joven contó que son pocos hermanos y que hay dos nenas pequeñas en la familia. "Ponemos toda la fuerza del mundo para salir. Agradecemos a la gente que nos acompañó porque esto es muy duro y esto recién empieza", dijo.
Conmovida, explicó por qué decidió hablar públicamente:
"Para mí es muy duro repetir todo lo mismo, pero entiendo que es necesario para que se haga justicia por Anto. Voy a tratar de hablar todo lo que más pueda, hacer entrevistas, todo lo que sea necesario".
Quién era Antonella: "Nunca desaparecía, nunca se iba sin avisar"
Karen pidió que se conozca quién era realmente su hermana y rechazó las versiones que circularon tras el crimen.
"Anto era una chica muy de familia. Vivía sola, pero nunca perdió el vínculo con nosotros. Nunca desaparecía ni dos o tres días, siempre venía a dormir a su casa", remarcó.
Contó que estudiaba enfermería, que trabajó en el bar de su hermano y que la familia la ayudó a construir su casa de a poco.
"Somos una familia humilde. Mi papá es albañil, de a poquito le iba haciendo su casita. Mi mamá la ayudaba con todo lo que podía. Ella no tenía plata", afirmó.
Karen respondió con firmeza ante los señalamientos sobre su hermana:
"Se dijo que era dama de compañía y eso es mentira. Anto no trabajaba de nada malo. Quiero que quede bien en claro".
También habló de las adicciones de su hermana, sin ocultarlas pero contextualizándolas:
"Sí, ella tenía una adicción, pero eso no la convierte en lo que están diciendo. Si consumía, consumía en su casa. No robaba, no andaba en la calle".
Cómo era el vínculo con su familia
Uno de los momentos más emotivos del relato fue cuando Karen habló del rol de Antonella dentro de la familia.
"Ella agarraba a nuestras hermanas chiquitas, a mis hijos, y se los llevaba a la plaza. Casi todos los fines de semana los sacaba, los llevaba, los traía", recordó.
Y agregó:
"Si tenía algo, por poquito que sea, lo compartía. Era una buena chica".
Karen también destacó su personalidad:
"Anto no se quedaba callada. Si veía algo injusto, ella iba a hablar, lo iba a contar".
Miedo antes del crimen: "Ella decía que la seguían"
Uno de los puntos más graves del testimonio fue la confirmación de advertencias previas.
Ella siempre nos decía que tenía miedo, que la seguían.
Según contó, lo último que Antonella le dijo a su mamá fue estremecedor:
"Le dijo: ‘Mamá, no te asustés, pero a mí me persiguen'".
Karen explicó que su hermana anotaba patentes, sacaba fotos y guardaba datos de vehículos.
"Hoy nos damos cuenta de que todo lo que ella decía era verdad", sostuvo.
Relaciones peligrosas y una causa sin respuestas
Karen reconoció que Antonella estaba involucrada sentimentalmente con personas ligadas al narcotráfico, pero fue tajante:
"Ella no movía droga, no trabajaba de eso. Era algo grande, pesado, no un vendedor de barrio".
La familia hoy vive con miedo.
"No nos sentimos seguros. Pensamos que es algo grande y tenemos miedo de que esto quede en la nada", afirmó.
Denunció además que no reciben información oficial:
"No nos dicen nada de la investigación, absolutamente nada".
El celular que no aparece y la filtración de imágenes
Otro punto clave es el celular que Antonella llevaba el día que salió de su casa.
"El celular con el que salió no aparece. No está en manos de la Justicia", aseguró Karen.
Solo está peritado un teléfono viejo que ella le había prestado.
"Su ropa, sus sandalias, nada apareció", agregó.
La joven también denunció la filtración de imágenes del cuerpo:
"Se filtraron fotos forenses. No son fotos de celular. Si mi mamá llega a ver eso, se muere".
Y fue aún más dura:
Siento que la están ensuciando para ocultar algo
"No vamos a descansar nunca"
Karen cerró con un mensaje que resume el estado de la familia:
"Nosotros no vamos a descansar nunca. Lo que le hicieron es horrible. Pensamos en cómo debió sufrir y eso nos mata".
Y concluyó:
"Solo pedimos justicia. Que esto no quede en la nada".