Se define el futuro de la Terminal: cinco empresas pujan por una concesión histórica
Tras tres décadas de una misma administración, este martes se abren los sobres que determinarán quién transformará la principal puerta de entrada a la provincia con una inversión millonaria.
El destino de la Terminal de Ómnibus de Tucumán entra en una etapa de definiciones críticas. Este martes, a las 9, el Salón Blanco de la Casa de Gobierno será el escenario donde se cierre el plazo de presentación y se proceda a la apertura de sobres para la explotación y mantenimiento del predio de avenida Brígido Terán 250. El dato político y empresarial más fuerte es la ausencia de Terminal del Tucumán SA, la actual prestataria que manejó el servicio desde su inauguración en 1994 y que, al no presentarse, marca el fin de una era de 30 años.
Un proceso clave para la gestión de Osvaldo Jaldo
La apertura de los pliegos contará con la supervisión directa del gobernador Osvaldo Jaldo, acompañado por los ministros Marcelo Nazur (Obras Públicas) y Daniel Abad (Economía). La Comisión de Preadjudicación, integrada por especialistas técnicos y la fiscal de Estado, Gilda Pedicone, tendrá la tarea de evaluar las cinco propuestas recibidas. El nuevo contrato se extenderá por 20 años, lo que significa que la empresa ganadora tendrá la responsabilidad de gestionar el edificio y sus servicios hasta el año 2046, bajo una estricta lupa estatal.
Requisitos técnicos y una inversión de 7 millones de dólares
El proceso licitatorio no es solo una transferencia administrativa, sino una exigencia de renovación estructural profunda. Cada oferente debe superar una primera instancia documental para acceder al "sobre dos", donde reside la oferta económica y el proyecto arquitectónico. El pliego de bases y condiciones establece una inversión mínima de 7 millones de dólares en un plazo de cuatro años, destinada a revertir años de obsolescencia. Las autoridades buscan elevar los niveles de seguridad y tecnología, garantizando que el servicio no se interrumpa durante la ejecución de las obras.
Modernización, gastronomía y nuevos servicios al pasajero
El diagnóstico oficial previo a la licitación fue severo: comunicación obsoleta, señalética deficiente y problemas de accesibilidad. Por ello, el anteproyecto exige un cambio de imagen total que incluya un nuevo patio gastronómico, un paseo comercial moderno y la incorporación de tecnología de punta en las pantallas informativas. La intención del Poder Ejecutivo es que la terminal deje de ser un simple lugar de paso descuidado para convertirse en un centro de servicios funcional, similar a las recientes remodelaciones del aeropuerto Benjamín Matienzo.