Ley de Glaciares y Tucumán: por qué debe importarnos a los tucumanos

Mañana el Senado tratará el proyecto que redefine la protección de glaciares y transfiere mayores facultades a las provincias. En Tucumán, donde los Nevados del Aconquija comparten cuenca con Catamarca, el debate abre conflicto entre desarrollo y resguardo hídrico.

Mañana el Senado de la Nación discutirá la reforma a la Ley de Glaciares que el oficialismo impulsa y que, entre otros cambios, reinterpreta la definición de "glaciar" y amplía la autonomía provincial para autorizar actividades en ambientes periglaciales.

La iniciativa, presentada como una herramienta para potenciar inversiones mineras y el desarrollo regional, llega al recinto en medio de una fuerte polémica nacional.

En Tucumán, la discusión cobra especial sensibilidad por la presencia de los Nevados del Aconquija, una cordillera que la provincia comparte con Catamarca y que alimenta cuencas esenciales para riego, consumo y mantos hídricos locales.

Ley de Glaciares y Tucumán: por qué debe importarnos a los tucumanos

 Qué cambia la ley (en términos generales) 

 El texto que se tratará proponer -según versiones públicas del proyecto- una nueva redacción de conceptos clave que reglamentaban la protección de masas de hielo y los ambientes periglaciales.

En la práctica, los cambios habilitan a las provincias a tener un rol central en la autorización de actividades productivas (entre ellas la minería) en territorios que hasta ahora quedaban alcanzados por prohibiciones nacionales. Sus defensores argumentan que se trata de recuperar competencias provinciales y atraer inversiones; sus críticos alertan por la pérdida de criterios homogéneos de protección ambiental y por el riesgo sobre las reservas de agua dulce.

Por qué importa a Tucumán

El Aconquija y el agua Los Nevados del Aconquija conforman una unidad orográfica que regula la captura, acumulación y distribución de agua en la región. Los elementos a considerar para Tucumán son varios:

  • Hidrología y abastecimiento: las formaciones periglaciales y los suelos de alta montaña actúan como reguladores del caudal de ríos y arroyos durante las estaciones secas. Las alteraciones de esos ambientes pueden reducir la disponibilidad y la regularidad del suministro para poblaciones, riego y uso ganadero valle abajo.

  • Agricultura y economía local: muchos distritos dependen de regímenes hídricos estacionales; cualquier cambio en la captación y escurrimiento impacta producción y seguridad alimentaria.

  • Turismo y ambiente: el Aconquija atrae actividades recreativas, trekking y turismo de naturaleza que se verían afectados por intervenciones extractivas o infraestructura industrial.

  • Frontera administrativa y coordinación interprovincial: al ser un macizo compartido con Catamarca, cualquier autorización unilateral por parte de una provincia puede generar tensiones transfronterizas y problemas de gestión de cuenca.


 La votación en el Senado no es solo una norma técnica: definir quién decide sobre territorios estratégicos y cómo se equilibran el empleo, la inversión y la protección de agua y ecosistemas frente al calentamiento global.

Para Tucumán y los Nevados del Aconquija, la decisión puede marcar la diferencia entre políticas de desarrollo sustentable o pasos que, una vez dados, resultan difíciles de revertir.

En las próximas 24 horas se medirán no solo votos, sino la capacidad del país para establecer reglas claras que resguarden recursos hídricos esenciales para generaciones venideras.

Con información Sur Ambiental Org. SocioAmbientalista (SASA) 

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