Las últimas horas de Antonella Álvarez: mensajes, una salida sin aviso y una búsqueda desesperada
El testimonio de su hermana Milena permitió reconstruir los momentos previos al crimen. Indicios cotidianos, un silencio inesperado y la confirmación más dolorosa.
La familia de Erika Antonella Álvarez atravesó horas de angustia hasta poder reconstruir qué ocurrió en las últimas horas antes de su muerte. El relato de su hermana Milena, brindado en TN, fue clave para entender cómo una serie de señales que parecían habituales encendieron, demasiado tarde, la alarma.
Los últimos contactos y una ausencia que preocupó
Antonella vivía sola desde hacía seis años, a pocos metros de la casa de su familia. Según contó Milena, no era una joven que se ausentara sin avisar. El último intercambio de mensajes se produjo durante la madrugada del miércoles, cuando habló con su madre y con una de sus hermanas. Después de eso, no volvió a responder.
Durante gran parte del día, la familia creyó que estaba durmiendo. La luz y el aire acondicionado de su habitación permanecían encendidos, algo frecuente en ella, ya que solía pasar la noche despierta usando el celular. Sin embargo, con el paso de las horas y ante la falta total de respuestas, la preocupación comenzó a crecer.
Al día siguiente, sus padres fueron hasta la vivienda y entraron con una llave de repuesto. Antonella no estaba. Tampoco encontraron el cargador del celular, lo que reforzó la hipótesis de que había salido, aunque nadie sabía cuándo ni hacia dónde. Una vecina afirmó haberla visto temprano por la mañana con el mismo pantalón blanco que llevaba la noche anterior, mientras que otros vecinos dijeron no haber notado ningún movimiento.
La confirmación del crimen y los datos forenses
Ese mismo día, Milena se cruzó en redes sociales con una noticia sobre el hallazgo de una mujer asesinada, aunque en un primer momento no lo relacionó con su hermana. Fue su madre quien insistió en acercarse a una comisaría para consultar.
Allí, al informar que buscaban a Antonella desde hacía varias horas, los policías le preguntaron por los tatuajes que tenía. La reacción de los efectivos fue inmediata y reveladora. Minutos después, confirmaron que la mujer hallada sin vida era ella.
De acuerdo al informe del Cuerpo Médico Forense, presentado ante la Unidad Fiscal de Homicidios a cargo de María del Carmen Reuter, la causa de muerte fue un traumatismo craneofacial grave con luxación cervical. Los peritos detallaron que Antonella sufrió golpes contundentes y severos en la cabeza y el rostro, además de una lesión letal en las vértebras del cuello.
El cuerpo fue encontrado en un predio de residuos del barrio Manantial Sur. La violencia del ataque refuerza la hipótesis de una agresión extrema. Hasta el momento, no hay personas detenidas y la investigación continúa.