"La Defensoría del Pueblo no debe ser un trampolín político, sino una garantía de derechos"
La candidata a Defensora del Pueblo, Sonia Toledo, pasó por los estudios de Enterate Play 90.5 y analizó el rol de la institución.
En el marco de la elección del nuevo Defensor del Pueblo de Tucumán, Sonia Toledo, una de las 46 postulantes inscriptas, visitó el piso de Enterate Play para exponer su visión sobre el organismo. Lejos de las estructuras partidarias tradicionales, Toledo se presentó como una "ciudadana común" con un fuerte respaldo académico y territorial.
Licenciada en Trabajo Social, Analista Programadora, Mediadora y con una Maestría en Gerontología, la candidata enfatizó que para ocupar este rol "no hace falta trayectoria política, se necesita compromiso".
Una Defensoría de puertas abiertas
Toledo fue crítica con la modalidad actual de la institución, señalando que existe una desconexión con la realidad de los barrios. "Al trabajar con la gente, muchas veces pregunto si han recurrido a la Defensoría y la mayoría me dice que la desconoce", afirmó.
Su propuesta central es transformar el organismo en una entidad comunitaria y territorial, que acerque soluciones a quienes, por distancia o desconocimiento, no pueden llegar hasta las oficinas del centro.
"La salud llega cuando el abuelo ya falleció"
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista fue cuando se refirió a la burocracia estatal que enfrentan los adultos mayores y las personas con discapacidad. Toledo, especialista en tercera edad, describió el drama de "luchar contra un Estado ausente".
La prestación de salud muchas veces te la dan después de que el abuelo ha fallecido. Yo lo he pasado, tener que estar luchando contra una burocracia donde un derecho a la salud se remite a un expediente.
Para la candidata, la prioridad absoluta del próximo Defensor debe ser garantizar el acceso a la salud y mejorar la calidad de los servicios públicos y el transporte, áreas donde considera que hubo "vacíos" en la gestión saliente.
El desafío a la Legislatura: ¿Meritocracia o política?
Consultada sobre el proceso de selección, que está en manos de la Legislatura, Toledo fue clara: la Defensoría debe ser independiente. "Desafiliarse dos meses antes de un partido no te deja al margen", opinó, refiriéndose a la politización del cargo.
Para cerrar, dejó un mensaje ingenioso y desafiante a los legisladores encargados de revisar los 46 currículums: "Si tienen alguna duda, hoy existe la Inteligencia Artificial. Podrían subir los 46 CVs y dejar que la tecnología les dé una orientación objetiva sobre quién cumple mejor con el perfil técnico que la ley exige".
Sonia Toledo busca posicionarse como la opción técnica y humana frente a los candidatos de la política tradicional, con la promesa de que la Defensoría deje de ser "un trampolín político" y pase a ser una herramienta real para el ciudadano.