Ley anti-Shein: el plan de la industria textil para frenar la avalancha de ropa china
Empresarios de Argentina, Brasil y México impulsan un proyecto que busca regular a las plataformas Shein y Temu por contaminación, dumping y riesgos para la salud.
Un frente regional contra el "ultra fast fashion"
Las cámaras textiles de Argentina, Brasil y México trabajan en una propuesta conjunta para sancionar una ley "anti-Shein", inspirada en la normativa francesa que ya limita la expansión de estas plataformas. El objetivo es que la ropa importada de China enfrente los mismos controles ambientales, sanitarios y fiscales que la producción local.
Según la Cámara Argentina de la Indumentaria (CIAI), el sector pierde unos 1.500 empleos al mes y ocho de cada diez empresas redujeron ventas en los últimos dos años. Además, denuncian "precios de dumping" y productos de baja calidad que ponen en riesgo la salud de los consumidores.
Controles más estrictos y antecedentes en Europa
El proyecto contempla que las prendas importadas pasen por pruebas de toxicidad y contaminación antes de ingresar al país. En Corea del Sur, por ejemplo, ya detectaron ropa infantil de Shein con cadmio y plomo en niveles hasta 622 veces superiores al permitido.
En Francia, el Parlamento impuso un impuesto ecológico progresivo de hasta 10 euros por prenda y sancionó a Shein con 40 millones de euros por descuentos ficticios. La Unión Europea también avanza con un arancel especial de 2 euros para compras online de bajo costo.
Apoyo político y debate en el Congreso
En Argentina, la iniciativa cuenta con el respaldo de legisladores como Miguel Ángel Pichetto, Nicolás Massot y Martín Lousteau. Claudio Drescher, presidente de la CIAI, se mostró optimista: "Ningún país entrega su mercado interno. Creo que en el primer semestre del año próximo podremos tener una ley anti-Shein".
El debate no se limita al comercio: la discusión incluye el impacto ambiental del poliéster, la contaminación del agua por tinturas y las condiciones laborales en fábricas chinas, donde se registran jornadas de hasta 75 horas semanales.