Alerta en las automotrices: temen que la avanzada china desde Brasil golpee la producción argentina
Con pérdida de competitividad local y reglas del Mercosur que permiten exportar sin arancel, marcas como BYD, Great Wall y Chery ya producen en Brasil y podrían desembarcar en la Argentina bajo esquemas de ensamblado mínimo. En el sector advierten que el impacto podría sentirse en fábricas y autopartistas.
Brasil, la puerta de entrada al mercado argentino
La preocupación en el sector automotor no es nueva, pero en las últimas semanas ganó fuerza. Fabricantes chinos como BYD, Great Wall y Chery ya producen en Brasil y tienen en la mira al mercado argentino.
El punto clave es que, bajo las reglas del Mercosur, esos vehículos podrían ingresar sin pagar aranceles y sin límites de volumen, siempre que cumplan con el porcentaje de contenido regional exigido.
El debate por el contenido local y el "ensamblado mínimo"
Para que un auto tenga estatus Mercosur y pueda exportarse con arancel 0% entre Argentina y Brasil, debe contar con 50% de integración regional. Sin embargo, en la práctica, ese número puede alcanzarse con apenas un 10% real de autopartes locales, ya que el resto se completa con costos industriales y márgenes considerados como contenido regional.
Ahí aparece el temor: que nuevas terminales se instalen bajo esquemas de ensamblado (SKD o CKD), traigan la mayoría de las piezas importadas y solo realicen pintura y armado final. Ese modelo implica menos inversión, menos empleo y menor desarrollo para autopartistas.
El acuerdo bilateral ACE 14 respalda este esquema, permitiendo exportaciones sin arancel dentro del bloque.
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¿Competencia justa o reglas desparejas?
Desde las automotrices con presencia histórica en el país insisten en que no le temen a la competencia, siempre que las condiciones sean iguales. Empresas como Toyota, Ford Motor Company, General Motors, Stellantis y Renault mantienen procesos industriales más completos, con fuerte participación de proveedores locales.
El riesgo, advierten, es que un nuevo jugador opere con costos más bajos gracias a una integración mínima y termine afectando tanto a las terminales como a la cadena autopartista.
Un debate que también se da en Europa
La discusión no es exclusiva del Mercosur. En la Comisión Europea analizan exigir que los autos eléctricos tengan al menos 70% de contenido local para acceder a incentivos estatales.
En Argentina, la pregunta de fondo es clara: ¿llegarán inversiones productivas que fortalezcan la industria o se impondrá un modelo de ensamblado liviano que complique aún más la competitividad?
El sector ya habla de un momento bisagra.