Industria argentina: cinco meses en caída y casi 9% por debajo de 2023
Aunque algunas ramas muestran signos de recuperación, la producción industrial acumuló retrocesos, con fuerte impacto en el empleo y un escenario incierto para 2026, según la UTN Buenos Aires.
La industria argentina atraviesa un momento crítico y aún no logra recuperar los niveles previos a 2023. Según el Balance 2025 del Observatorio de Actividad Industrial de la UTN Buenos Aires, la actividad acumula cinco meses consecutivos de caída y se ubica cerca de un 9% por debajo de los registros de 2023, a pesar de un leve repunte interanual del 3,1%.
Los relevamientos muestran señales preocupantes en plantas fabriles: menor volumen de producción, reducción de turnos, equipos inactivos y un clima de incertidumbre que afecta la continuidad de la actividad.
Sectores en alza y en baja
Algunas ramas, como el petróleo, equipos de transporte liviano e industria alimenticia, exhiben crecimiento y podrían funcionar como motores de recuperación. Sin embargo, los sectores tradicionales enfrentan fuertes retrocesos: la metalmecánica, minerales no metálicos, productos de metal y textiles registraron caídas superiores al 20% respecto de 2023. La retracción de la obra pública y la presión de las importaciones profundizan esta tendencia.
Impacto en el empleo
La caída industrial también golpea al empleo. En el último año se perdieron cerca de 29.000 puestos de trabajo, y la reducción acumulada desde 2023 supera los 45.000 empleos. Los sectores textil y metalmecánico concentran la mayor parte de las bajas, mientras que la producción automotriz nacional se desplomó al 30% en 2025 frente al 58% de 2023, pese a que las ventas de vehículos crecieron impulsadas por importaciones.
Perspectivas para 2026
De cara al nuevo año, el Observatorio señala que actividades como energía, alimentos y transporte liviano podrían sostener resultados positivos. Sin embargo, la mayor apertura de importaciones genera incertidumbre para sectores sensibles como textiles, electrodomésticos, metalmecánica e industria automotriz.
El informe alerta que la combinación de retroceso industrial, pérdida de empleo y debilitamiento de la inversión en ciencia y tecnología genera un círculo difícil de revertir. "Sin una industria sólida no hay desarrollo posible; promover sectores dinámicos es necesario, pero no puede hacerse dejando de lado a la industria nacional que históricamente sostuvo el empleo calificado, la universidad pública y la movilidad social en la Argentina", concluyó Germán Suppo, director del Observatorio.