Incendios en Chubut: cómo actúan los hidroaviones para frenar las llamas
La provincia de Chubut enfrenta un desastre ambiental: más de 14 mil hectáreas fueron arrasadas por el fuego. El operativo alcanzó su máxima intensidad con 659 brigadistas y el despliegue de aviones y helicópteros hidrantes que combaten las llamas desde el aire.
El despliegue aéreo contra el fuego
En medio de la emergencia, los hidroaviones se convirtieron en protagonistas. Cerca del Lago Epuyén, una de las zonas más afectadas, los aviones hidrantes recolectan agua natural para descargarla sobre los focos activos.
El procedimiento es complejo: las aeronaves descienden a toda velocidad sobre el agua, llenan sus tanques internos y luego vuelan contra el viento para liberar el contenido sobre la montaña en llamas. Solo pilotos altamente especializados pueden ejecutar esta maniobra, que requiere precisión milimétrica.
Cómo funcionan los hidroaviones
Lisandro Núñez, instructor de hidroavión, explicó el proceso: "En solo 8 segundos, un avión puede tomar 3 mil litros de agua gracias a los scoopers instalados en los flotadores. Luego, la elevamos al tanque interno de la aeronave para descargarla sobre el fuego".
La coordinación entre brigadistas y aviadores es clave. Mientras algunos equipos operan en tierra, otros pilotos orbitan la zona y guían la maniobra, decidiendo el momento exacto para liberar el agua y maximizar su efectividad.
Helicópteros y brigadistas: apoyo vital desde el aire
Aunque las ráfagas de viento de hasta 87 km/h obligaron a suspender temporalmente la labor de los helicópteros hidrantes, estas aeronaves siguen siendo esenciales. Además de combatir el fuego desde el aire, transportan a los brigadistas hasta áreas inaccesibles para sofocar las llamas personalmente.
Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, se esperan lluvias que podrían ayudar a mitigar la situación, ofreciendo un respiro a los equipos que llevan días trabajando sin tregua