Hablaron las víctimas de incendio en Epuyén: "Fue devastador"
Rocío y Mariano, creadores de la residencia artística Bosque Gracias, vieron cómo el fuego consumía sus hogares, estudios y más de cuatro hectáreas de bosque nativo.
El incendio que avanzó sobre Epuyén devoró cuatro hectáreas de bosque nativo y cinco viviendas, incluida la de Rocío y Mariano, creadores de la residencia artística Bosque Gracias. Alertados por vecinos y el avance de las llamas, la pareja logró rescatar a sus hijos, seis animales y algunas pertenencias esenciales, pero el resto quedó reducido a cenizas.
"Desde mi perspectiva, la parte baja del cerro Pirque había explotado. Era como un hongo gigante que se levantaba en el cielo. El cerro rugía", recuerda Rocío sobre la magnitud del fuego.
De Haedo a la Patagonia: la historia de un proyecto artístico
Mariano (42) y Rocío (37) llegaron a Epuyén hace más de una década desde Haedo, Buenos Aires, buscando un estilo de vida vinculado al arte y la naturaleza. Allí crearon Bosque Gracias, una residencia artística que recibió a más de 200 creadores de todo el mundo y combinó arte, permacultura y turismo creativo.
"Estábamos en un momento muy vivo, en pleno esplendor de la experiencia turística que habíamos construido", explica Mariano. Pero el fuego lo destruyó todo en cuestión de horas.
La pérdida material y emocional
El incendio arrasó con casas, estudios, herramientas, obras de arte y archivos familiares, incluyendo negativos fotográficos que databan de 1930. Las motobombas, mangueras y el generador quedaron inutilizados, y gran parte de la propiedad fue reducida a escombros.
"Todo lo que construimos con nuestras manos quedó aplastado. Paneles de vidrio fusionados al piso, chapas volando. Fue devastador", relatan.
La solidaridad como motor para reconstruir
A pesar del desastre, Rocío y Mariano destacan el apoyo de la comunidad: brigadistas, vecinos organizados y la escuela de sus hijos ofrecieron ayuda inmediata. "Esto nos da fuerza. La gente puede autoorganizarse y crear sistemas de apoyo increíbles", dice Rocío.
Actualmente viven en una vivienda prestada y esperan poder reconstruir Bosque Gracias, un proyecto que trasciende lo material y representa el vínculo entre arte, naturaleza y comunidad.