IDEAR Tucumán repudió el crimen de Érika Antonella Álvarez y pidió no estigmatizar las fiestas electrónicas
La Industria del Entretenimiento Argentino expresó su pesar por el asesinato y advirtió sobre la asociación automática entre eventos electrónicos, consumo de drogas y delito.
La Industria del Entretenimiento Argentino (IDEAR) Tucumán, presidida por Hernán Iramain, expresó su profundo pesar y preocupación por el crimen de Érika Antonella Álvarez, acompañando con respeto y solidaridad a su familia y allegados, y manifestando su compromiso con el esclarecimiento del hecho dentro del marco del debido proceso judicial.
A través de un comunicado, la entidad alertó además sobre la reiterada tendencia a vincular de manera automática y generalizada a las fiestas electrónicas y a quienes participan de ellas con el consumo de drogas o prácticas delictivas, especialmente tras hechos graves que conmueven a la sociedad. Desde IDEAR consideraron que este tipo de asociaciones, cuando no se basan en hechos comprobados, resultan injustas, estigmatizantes y perjudiciales para un sector que trabaja de manera formal y responsable.
Según remarcaron, la música electrónica y los eventos culturales vinculados a ella constituyen una expresión artística y social legítima, que convoca a públicos diversos y que, en su enorme mayoría, se desarrolla dentro de marcos legales.
Destacaron que los eventos formales cuentan con productores identificables, habilitaciones correspondientes, controles de seguridad, protocolos y articulación con distintos organismos del Estado.
Desde IDEAR fueron contundentes al señalar que no todos los eventos son iguales. Subrayaron la diferencia sustancial entre los eventos debidamente autorizados, que cumplen con la normativa vigente, y los eventos clandestinos, que se realizan al margen de la ley, sin controles, sin responsables visibles y sin condiciones mínimas de seguridad, y que -advirtieron- proliferan cada fin de semana. Confundir deliberadamente ambas realidades, sostuvieron, solo genera desinformación y pone en riesgo a la sociedad.
En ese marco, la organización solicitó mayor responsabilidad en el tratamiento informativo, especialmente a los medios de comunicación, para evitar generalizaciones que terminan estigmatizando a una actividad cultural completa y a su público. Informar con rigor, distinguir contextos y verificar datos, señalaron, no solo constituye una obligación ética, sino también una contribución concreta a la prevención y a la seguridad pública.
Finalmente, IDEAR Tucumán reafirmó que una sociedad más justa y segura se construye con información responsable, respeto por las víctimas y una diferenciación clara entre quienes trabajan dentro de la ley y quienes actúan al margen de ella.