La Bancaria declaró el estado de alerta y movilización por despidos y cierre de sucursales
El gremio denunció "operativos policiales represivos" en entidades de Tucumán y advirtió que el 31 de marzo se definirán acciones gremiales directas contra el ajuste.
La Asociación Bancaria oficializó este sábado su declaración de estado de alerta y movilización tras una reunión de urgencia del Secretariado Nacional. El sindicato denunció una serie de procesos de "achique" que incluyen despidos y el cierre sistemático de sucursales en diversas entidades financieras del país. Según el comunicado firmado por su secretario general, Sergio Palazzo, estas maniobras no solo atentan contra la estabilidad laboral, sino que se están ejecutando bajo un clima de "insusitada presión y violencia" hacia los trabajadores.
Uno de los puntos más graves del reclamo hace foco en la provincia de Tucumán. El gremio denunció el "brutal uso de la fuerza" por parte de la policía provincial durante un operativo en el Banco Patagonia, además de señalar tácticas similares de "persecución y hostigamiento" por parte del Grupo Esquenazi. La Bancaria calificó estos procedimientos como un modus operandi represivo destinado a forzar retiros o garantizar el cierre de dependencias sin resistencia gremial, vulnerando la dignidad de los empleados.
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El 31 de marzo: fecha clave para el Consejo Directivo
El sindicato convocó a una reunión del Consejo Directivo para el próximo 31 de marzo, donde los cuerpos orgánicos determinarán los pasos a seguir. En dicha instancia, se facultará a las seccionales para tomar las acciones gremiales correspondientes -que podrían incluir paros totales o parciales- en todas aquellas instituciones que persistan en la política de recortes y despidos bajo la premisa del ajuste económico.
Rechazo al ajuste en el sistema financiero
Desde el Secretariado General Nacional fueron tajantes: "Rechazamos el ajuste que pretenden imponer los bancos". El gremio advirtió que defenderá "hasta las últimas consecuencias" cada puesto de trabajo, argumentando que las entidades financieras han obtenido rentabilidades suficientes para no trasladar el costo de la crisis a sus empleados. El lema "No al cierre de sucursales, no a los despidos" se ha convertido en la consigna principal que movilizará a los trabajadores bancarios en las próximas semanas.