Femicidio de Delfina Aimino: mujeres expusieron el violento pasado del acusado
Excompañeras y testigos relataron episodios de agresión, acoso y violencia que involucran a Tomás Mulinetti desde su etapa escolar. El acusado seguirá detenido.
El femicidio de Delfina Aimino, ocurrido el 1 de enero en la ciudad cordobesa de Villa María, generó una fuerte reacción social luego de que un grupo de mujeres hiciera público el violento historial del principal acusado, Tomás Mulinetti. A través de redes sociales y testimonios recogidos por medios locales, excompañeras del secundario y otras mujeres denunciaron episodios de acoso, agresiones físicas y conductas violentas que se remontan a su adolescencia.
Tras conocerse la identidad del imputado, comenzaron a multiplicarse los relatos de mujeres que aseguraron haber sufrido situaciones de violencia por parte de Mulinetti cuando aún era menor de edad. Varias de ellas coincidieron en que su comportamiento violento era reiterado y conocido dentro del ámbito escolar.
Denuncias públicas y testimonios de violencia
Entre los testimonios difundidos, una usuaria afirmó que "siempre lo cambiaban de grado porque era muy violento y tocaba a todas las compañeras". Otra joven sostuvo que "me acosa desde que tengo 16 años". También se mencionaron episodios de agresión física, como el ataque a una compañera con un lápiz, hechos de vandalismo en el colegio y situaciones que habrían requerido la intervención policial.
Algunas mujeres aseguraron haberlo denunciado públicamente en más de una oportunidad, aunque señalaron que no fueron escuchadas. Incluso trascendió que el acusado habría intentado justificar su conducta alegando supuestos problemas de "apego social".
Pese a la gravedad de los relatos, la fiscal Silvia Maldonado, a cargo de la investigación, aclaró que Mulinetti no registra antecedentes penales, ya que los hechos denunciados ocurrieron cuando era menor de edad.
El repudio institucional y el avance de la causa
Tras el crimen, la Universidad Nacional de Córdoba emitió un comunicado conjunto con el área de Género y la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, donde expresó su repudio al femicidio y reclamó a la Justicia actuar con celeridad. Además, instó a los organismos estatales a cumplir con los compromisos internacionales para garantizar una vida libre de violencias.
En cuanto a la causa judicial, la investigación determinó que Delfina Aimino y el acusado se conocieron a través de una aplicación de citas y acordaron encontrarse durante la madrugada del 1 de enero. El cuerpo de la joven, de 22 años, fue hallado en un descampado cercano al campus de la Universidad Nacional de Villa María, con heridas de arma blanca en el cuello.
La fiscalía ordenó un allanamiento en la vivienda del acusado, quien fue visto lavando el vehículo que habría utilizado para trasladar a la víctima. Mulinetti fue imputado por homicidio agravado, se negó a declarar y continuará detenido con prisión preventiva mientras avanzan las pericias, el análisis de cámaras de seguridad y la toma de nuevos testimonios.