Familias endeudadas: crecen los créditos en billeteras y sube la mora
Más de 11 millones de personas toman préstamos fuera de los bancos. Las tasas son más altas y casi un cuarto de la deuda ya presenta atrasos.
El endeudamiento de las familias argentinas con entidades no bancarias no deja de crecer. A pesar de la baja de tasas hacia fines de 2025, cada vez más personas recurren a billeteras virtuales, financieras y cooperativas para pedir créditos, pero también aumentan los problemas para devolverlos.
Según datos del Banco Central procesados por la consultora EcoGo, este universo de más de 540 entidades acumula préstamos por $13,1 billones. En términos reales, el stock creció 142% respecto a marzo de 2024 y supera incluso el pico previo registrado en 2018.
Más usuarios, más deuda y más mora
En julio de 2025, 11,1 millones de personas tenían deudas con este tipo de prestamistas, cuando un año antes eran 8,2 millones. De ese total, 6 millones pidieron dinero a través de billeteras virtuales.
El problema es que el crecimiento del crédito viene acompañado de un fuerte deterioro en la capacidad de pago. En diciembre, el 22,8% de esos préstamos tenía atrasos de al menos 30 días. Es una tasa de morosidad cuatro veces más alta que la del sistema financiero tradicional.
La deuda con estas entidades ya representa el 34% del salario familiar. Si se suman los compromisos con bancos, ese peso escala al 143% de los ingresos del hogar, un nivel sin antecedentes.
Tasas altísimas y concentración del mercado
Aunque las tasas de los préstamos personales bajaron de 85% a 65% anual hacia el cierre del año pasado, el costo financiero total (CFT) en muchas de estas entidades no bancarias puede superar el 500% anual, según el informe de EcoGo. Esto explica por qué, aunque el monto prestado crece, también lo hace la mora.
Además, el mercado está fuertemente concentrado: el 53% de los préstamos se distribuye entre dos firmas. Naranja X lidera con el 38,9% del total y Mercado Pago concentra el 13,8%.
Detrás aparece un amplio grupo de financieras, muchas vinculadas a bancos, cadenas comerciales, marcas automotrices y empresas del interior del país, como Tarjeta Sucrédito en Tucumán o Crédito Argentino en Santa Fe.
El fenómeno marca una tendencia clara: más personas quedan fuera del crédito bancario tradicional y buscan alternativas más rápidas, pero mucho más caras, que luego se vuelven difíciles de sostener.