El riesgo país vuelve a subir: ¿Por qué se cortó la racha y cómo afecta a las empresas?
Tras tocar su mínimo en ocho años, el indicador saltó por encima de los 550 puntos. La volatilidad global y la falta de acceso al crédito internacional ponen un freno a la euforia financiera oficial.
Un salto de 70 puntos que enciende las alarmas
La "pax financiera" de enero parece haber quedado atrás. El índice de riesgo país, que elabora el JP Morgan, pegó un salto de 70 puntos básicos en las últimas semanas, ubicándose ahora en la zona de los 550 pb. Si bien desde la victoria legislativa del oficialismo la caída acumulada es enorme (bajó más de 600 unidades), este nuevo repunte refleja que el mercado externo todavía mira con desconfianza la capacidad de Argentina para caminar sola sin el auxilio de organismos internacionales.
El "viento de frente" que llega desde afuera
Los analistas coinciden: esta vez, el problema no es solo interno. La volatilidad global, marcada por la caída de las acciones tecnológicas y el Bitcoin, arrastró a los bonos argentinos. Aunque el Banco Central viene haciendo los deberes y compró más de USD 2.700 millones en lo que va de la "fase 4", el mundo está inquieto. "Todavía no tenemos la llave de los mercados internacionales", advierten los economistas, señalando que hoy Argentina debería pagar tasas del 9% anual si quisiera pedir prestado afuera, un costo que el Gobierno no está dispuesto a convalidar.
El impacto real: crédito caro para el sector privado
¿En qué te afecta esto a vos o a tu empresa? Básicamente, en el costo del dinero. Cuando el riesgo país sube, a las empresas argentinas les resulta mucho más caro financiarse para invertir. Actualmente, las compañías locales deben convalidar tasas del 8% en dólares, un número alto en un contexto donde el consumo interno no tracciona. Para que el índice vuelva a perforar los 500 puntos, el consenso es claro: el Gobierno debe mantener el superávit fiscal, seguir acumulando reservas y esperar que el contexto internacional deje de jugar en contra.