Día de la Virgen de Fátima: su historia, la oración y los misterios para celebrarla
Cada 13 de mayo, la Iglesia Católica conmemora la primera aparición de la Virgen María ante tres pastorcitos en Portugal hace más de un siglo. Un símbolo de paz y conversión que guarda los famosos 'tres misterios' revelados al mundo por los Papas.
Este miércoles 13 de mayo de 2026, millones de fieles en todo el mundo y especialmente en Tucumán -donde la devoción es profunda- celebran el Día de Nuestra Señora de Fátima. Esta advocación es considerada un faro de esperanza y protección, siendo patrona de la paz y de la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN).
El origen en Portugal: la aparición ante los tres niños
La historia de la Virgen de Fátima comenzó el 13 de mayo de 1917 en el pequeño pueblo de Aljustrel, en Fátima, Portugal. En medio de un contexto devastador por la Primera Guerra Mundial, la Santa Madre se presentó ante tres niños que pastoreaban en Cova da Iria: Lucía dos Santos y sus primos, Jacinta y Francisco Marto.
Las apariciones se repitieron seis veces más, siempre los días 13, hasta el 13 de octubre de ese mismo año. Durante sus encuentros, la Virgen advirtió sobre futuros conflictos bélicos que, años más tarde, coincidirían con el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
Los tres misterios develados
La Virgen de Fátima confió a los pastorcitos tres verdades o "misterios" que fueron revelados al mundo de forma gradual:
El primer misterio (1941): Sor Lucía describió detalladamente una visión del infierno, como una advertencia sobre las consecuencias del pecado.
El segundo misterio: instrucciones sobre cómo recuperar la fe y la devoción al Corazón Inmaculado de María para alcanzar la paz.
El tercer misterio (2000): revelado por el papa Juan Pablo II, describe a un "obispo vestido de blanco" que camina entre mártires y cae bajo disparos. Esta visión fue vinculada directamente con el atentado que sufrió el Sumo Pontífice en 1981.
Oración a la Virgen de Fátima para pedir su ayuda
Muchos devotos recurren a esta oración especial en su día para solicitar intercesión por la familia, la paz y la salud:
"Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva y gracia para servirle a Él y a mis hermanos."
(Se recomienda rezar un Padre Nuestro, Ave María y Gloria tras cada petición por la conversión de los pecadores y la unión familiar).