Día Mundial contra el Cáncer: por qué se conmemora hoy 4 de febrero
La fecha busca concientizar sobre la prevención y la detección temprana, claves para mejorar las chances de supervivencia. En 2026, el lema pone el foco en la mirada humana del paciente.
Este 4 de febrero se conmemora en todo el mundo el Día Mundial contra el Cáncer, una jornada destinada a generar conciencia sobre la prevención, la detección temprana y el acompañamiento integral de quienes atraviesan esta enfermedad.
La fecha se convirtió en una oportunidad global para difundir información, promover controles médicos y reforzar el mensaje de que un diagnóstico a tiempo puede aumentar significativamente las posibilidades de supervivencia.
Por qué se conmemora el 4 de febrero
El origen de esta jornada se remonta al año 2000, durante la Cumbre Mundial contra el Cáncer realizada en París. Allí se impulsó la creación de un día internacional dedicado a la concientización sobre esta patología.
La iniciativa contó con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC), organismo que cada año define una temática global para orientar las campañas.
Según la OMS, el cáncer se produce cuando un grupo de células anormales crece de manera descontrolada, afectando tejidos y órganos y generando tumores. Es considerado desde hace años una de las principales causas de muerte en el mundo. Los tipos más frecuentes son los de pulmón, mama, colon, recto y próstata.
Además de esta fecha, existen otras efemérides vinculadas a la enfermedad:
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15 de febrero: Día Mundial del Cáncer Infantil
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3 de junio: Día Mundial del Superviviente de Cáncer
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24 de septiembre: Día Mundial de la Investigación en Cáncer
El lema 2026: "Unidos por lo Único"
Para este año, la UICC definió el lema "Unidos por lo Único", una consigna que pone el foco en la perspectiva humana y personal de cada paciente.
La campaña busca resaltar que el cáncer no debe abordarse solo desde lo clínico, sino también desde las dimensiones físicas, psicológicas y sociales que atraviesan a quienes reciben el diagnóstico.
La propuesta invita a escuchar las historias de los pacientes, comprender sus necesidades y generar un acompañamiento más integral que involucre no solo al sistema de salud, sino también a la familia y la comunidad.
Entender que cada experiencia con el cáncer es única permite diseñar tratamientos más adecuados y mejorar la calidad de vida durante el proceso.