Defensoría del Pueblo: quién es y qué propone Mónica del Valle Villa
Villa es empleada con 30 años de trayectoria en la Defensoría del Pueblo de Tucumán confirmó su candidatura y defendió la independencia del organismo. Cuestionó la "plancha" en algunas gestiones y pidió mayor presencia en el interior profundo.
Con 46 postulantes en carrera y plazo hasta el 8 de marzo para que la Legislatura defina al nuevo Defensor del Pueblo, Mónica del Valle Villa se posiciona como una de las candidatas con mayor experiencia interna. Fue la primera empleada del organismo creado en 1995 y hoy busca conducir la institución que integra desde hace tres décadas.
"Tengo 30 años de servicio y conozco las necesidades reales"
Villa recordó que ingresó a la Defensoría del Pueblo en noviembre de 1995, cuando se creó el organismo, convocada por el entonces impulsor de la institución, el Dr. Díaz Ricci. Desde entonces, aseguró, trabajó en distintas áreas y actualmente se desempeña como directora de relatores.
"Yo amo la Defensoría del Pueblo. Son 30 años de servicio y sé las necesidades que tiene la comunidad. Muchas veces es el último bastión que tiene el ciudadano para ejercer sus derechos", afirmó.
Su experiencia estuvo enfocada especialmente en el área previsional, con fuerte trabajo en pensiones no contributivas por discapacidad. En ese sentido, remarcó que existe una gran demanda social, sobre todo en el interior, y subrayó la importancia de acompañar a personas en situación de vulnerabilidad.
"Una pensión no contributiva o una obra social para una persona con discapacidad puede significar el mundo. Eso es lo micro que muchas veces no se difunde", sostuvo.
Independencia y críticas a la "plancha"
Consultada sobre el proceso de elección y las versiones que indican que el gobernador tendría un candidato favorito, Villa fue cauta: "Estamos en democracia. Es la Legislatura la que va a elegir al defensor del pueblo".
A lo largo de la entrevista, hizo un balance de sus 30 años dentro de la institución. Destacó gestiones como la de Hugo Cabral y la actual conducción del ingeniero Cobos, por respetar la carrera administrativa y valorar el trabajo interno.
Sin embargo, también deslizó críticas: "La negatividad es cuando se hace plancha. No me gusta la plancha. Yo me tuve que ir un año porque la gestión no me gustaba".
Si bien evitó dar nombres por una cuestión ética, marcó diferencias con prácticas que, según dijo, no respetaban el mérito ni el esfuerzo del personal.
"El defensor del pueblo no debe ser un trampolín político"
Villa defendió con firmeza la autonomía del cargo. Recordó que la figura del defensor del pueblo nació en Suecia y que en Tucumán debe respetarse su independencia.
"Es autónomo e independiente. No tiene que ser un lugar para contener políticos", afirmó.
También cuestionó que algunos ex defensores hayan utilizado el cargo como plataforma política. Recordó que la ley establece una veda de dos años para ocupar cargos públicos o postularse luego de dejar la función.
"No comparto que se use como trampolín político. Si la ley lo prohíbe, hay que respetarla", remarcó.
Respuesta a las críticas por la estructura del organismo
Ante las declaraciones del dirigente de La Libertad Avanza, Lisandro Catalán, quien cuestionó la cantidad de empleados del organismo y sugirió presunto uso político de la estructura, Villa respondió que desde adentro el trabajo está enfocado en servir a la comunidad.
"Si hay alguna denuncia, que vaya a la Justicia. No dejarse en expresiones políticas. Si saben algo, que lo presenten donde corresponde", afirmó.
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a la sociedad tucumana: "Hace 30 años que la Defensoría está arraigada en la provincia. Trabajamos para servir a la comunidad. ¿Por qué no un empleado puede aspirar a ser defensor del pueblo?".
La definición quedará ahora en manos de los legisladores provinciales, quienes deberán elegir entre los 46 postulantes antes del 8 de marzo.