Crece la pérdida económica y el rechazo a Javier Milei
Un nuevo informe de opinión pública enciende las alarmas sobre el límite de la tolerancia social frente a una crisis económica.
Según la encuesta nacional elaborada por la consultora Giacobbe, correspondiente al mes de abril pero cuyo trabajo de campo se realizó entre el 4 y el 9 de mayo de 2026, el malestar financiero se profundiza de la mano con una caída en la imagen del presidente Javier Milei.
El estudio, que recabó la opinión de 2.500 encuestados a través de dispositivos móviles, expone cómo la sociedad argentina define su "frontera de dolor" ante el ajuste y qué palabras asocian a los principales modelos políticos en pugna.
La "Frontera de dolor": Más del 40% ya no tiene resto económico
Uno de los datos más reveladores y preocupantes del informe de Giacobbe es la medición del límite económico de los ciudadanos, bautizado por la consultora como "Frontera de Dolor Tolerable". Ante la pregunta "¿Cuánto tiempo creés que podés resistir la actual situación económica?", las respuestas reflejan una situación de urgencia crítica:
- El 41,9% de los argentinos aseguró que "no puede resistir nada", dejando en claro que sus recursos ya se han agotado.
- Un 15,1% indicó que su límite temporal es de apenas "6 meses".
- El desgaste progresivo se completa con un 8,2% que puede aguantar "1 año", un 3,5% que resistiría "2 años" y un minoritario 2,8% que llegaría a los "3 años".
- En la otra vereda, el núcleo duro que respalda el rumbo económico y asegura poder resistir los "4 años" de mandato se ubica en un 27,5%. Un 1,0% prefirió no contestar (Ns/Nc).
El impacto en los bolsillos tiene su correlato directo en la figura del jefe de Estado. La imagen del presidente Javier Milei muestra un claro saldo negativo en el mes de mayo de 2026.
Según los datos relevados, la imagen negativa del mandatario escaló hasta el 53,9%, consolidando el rechazo de más de la mitad del electorado. Por su parte, su imagen positiva se ubica en el 35,9%, un porcentaje que guarda estrecha sintonía con la porción de la población dispuesta a tolerar económicamente su gestión a largo plazo. Apenas un 6,9% lo evalúa de forma "Regular", mientras que un 3,3% afirma no saber o no contesta.
La Batalla Cultural: ¿Qué es el Liberalismo y el Progresismo?
La fuerte polarización que atraviesa el país también se midió mediante un ejercicio de asociación de palabras, donde los encuestados debían definir en un solo término a las diferentes ideologías políticas.
- Liberalismo: Quienes apoyan esta corriente la asocian fuertemente con palabras positivas como "Esperanza", "Progreso", "Libertad" y "Tranquilidad". Sin embargo, en la nube de palabras general, sus detractores lograron imponer con gran tamaño conceptos profundamente críticos como "Pobreza", "Explotación", "Corrupción", "Delincuentes", "Decadencia" y "Robo".
- Progresismo: Un escenario de fuertes contrastes similar ocurrió al definir el progresismo. Por un lado, se lo describe como "Avance", "Esperanza", "Distribución", "Igualdad" y "Vivir". Pero, al mismo tiempo, es fuertemente atacado por otro sector de la población con términos como "Decadencia", "Basura", "Corrupción", "Mentira" y "Pobreza".