Cómo deben ponerse los ingredientes en la licuadora para no recalentar el motor
El orden en el que se agregan los alimentos influye directamente en el funcionamiento del aparato. Conocer la secuencia correcta ayuda a evitar fallas, sobrecalentamiento y roturas.
El uso incorrecto de la licuadora puede acortar su vida útil. Muchas veces, cuando el motor se recalienta o el equipo deja de funcionar, el problema no está en la potencia ni en la marca, sino en cómo se cargan los ingredientes.
Colocar los alimentos sin un criterio claro obliga a las cuchillas a trabajar con resistencia desde el inicio, genera calor excesivo y afecta tanto al motor como a la textura de la mezcla.
Cuál es el orden correcto para poner los ingredientes en la licuadora
Para que la licuadora funcione de manera eficiente, los ingredientes deben colocarse según su consistencia. La regla es clara: primero lo más liquido, después los ingredientes blandos y al final lo más duro.
- Líquidos en la base: agua, leche, jugos, caldos o cualquier base líquida. Facilitan el giro inicial de las cuchillas.
- Ingredientes blandos en el medio: frutas maduras, yogur, helado, verduras cocidas u hojas verdes. Se integran rápido y ayudan a formar la mezcla.
- Ingredientes duros arriba: hielo, semillas, frutos secos o frutas congeladas. El peso empuja el contenido hacia las cuchillas sin forzarlas.
Este orden reduce el esfuerzo del motor y mejora el resultado final.
Por qué hay que respetar el orden de los productos
Cuando los ingredientes duros se colocan primero, las cuchillas se traban y el motor debe forzar su funcionamiento. Esto provoca sobrecalentamiento, desgaste prematuro y, en algunos casos, daños irreversibles.
En cambio, al arrancar con líquidos, el motor trabaja liviano, la mezcla se vuelve pareja desde el comienzo y el aparato levanta menos temperatura.
Qué alimentos conviene evitar en la licuadora
Algunos alimentos pueden dañar el equipo o no procesarse de forma correcta:
- Huesos y carozos
- Legumbres secas (garbanzos, lentejas)
- Papas y batatas crudas
- Frutas congeladas sin líquido
- Cáscaras y pieles duras
- Carnes con nervios o tendones
- Masas densas
- Granos de café enteros
- Preparaciones calientes recién hechas
- Mucho hielo sin base líquida
Para estos casos, es mejor usar procesadora, molinillo o picadora, según el alimento.