¿Cómo fue el operativo en el que se relacionó a Felipe Sosa con el asesinato de Érika Antonella Álvarez?
Durante la jornada del miércoles se dictó que cumpla 6 meses de preventiva.
La audiencia en la que se imputó a Felipe "El Militar" Sosa por el asesinato de Érika Antonella Álvarez se extendió por más de cinco horas y estuvo marcada por cruces entre las partes, planteos procesales y la exposición de nuevos datos que reconstruyen las últimas horas de la víctima.
En ese marco, el fiscal de Homicidios de Feria, Carlos Picón, y el auxiliar Guillermo Giordano presentaron una serie de pruebas y testimonios que, según ellos, vinculan a Sosa con el crimen y justifican la prisión preventiva por seis meses. La medida fue aceptada por el juez Bernardo L'Erario Babot.
El nombre de "El Militar" aparece por primera vez en la causa
Uno de los puntos más fuertes de la investigación se originó a partir del testimonio de Milena Álvarez, hermana de Érika. Según relató ante la jefa de la División de Homicidios, Susana Montero, la víctima le había comentado que mantenía encuentros frecuentes con un hombre apodado "El Militar".
Milena aseguró que Érika describía esos encuentros como espontáneos, ya que Sosa la llamaba para que fuera a su casa en Yerba Buena. Allí, según el testimonio, se realizaban reuniones con poca gente pero con abundante presencia de drogas.
Además, la hermana indicó que Érika le contó que "El Militar" manejaba fiestas electrónicas, tenía mucho dinero y estaba vinculado a la distribución de pastillas de éxtasis. También mencionó que Sosa mostraba armas y que en su domicilio se encontraban objetos de alto valor.
el acceso a la cuenta de Google que aceleró la causa
Un elemento determinante en la causa fue el análisis de la tecnología vinculada al celular de la víctima. Según explicó el auxiliar fiscal, Érika no tenía contratado un paquete de datos móviles, por lo que su conexión a internet se limitaba a redes WiFi.
Milena recordó que, en varias oportunidades, Érika le pedía que desde su celular solicitara autos de aplicación para ir a las reuniones organizadas por "El Militar", lo que permitió conocer la dirección de Sosa.
Más tarde, la familia logró acceder a datos de la cuenta de Netflix de Érika y, desde allí, lograron obtener la dirección de Gmail asociada al teléfono. Tras varios intentos, descifraron la contraseña y pudieron ingresar a la cuenta de Google vinculada al dispositivo, que aún no fue hallado.
Detectaron que la última conexión registrada fue el 7 de enero a las 3:12, y que la ubicación coincidía con el domicilio de Sosa. Ese hallazgo fue un punto de inflexión: la investigación ya tenía un dato concreto para avanzar con allanamientos.
secuestros y hallazgos que complican al imputado
Tras el rastreo, la Justicia ordenó allanamientos en cuatro domicilios vinculados a Sosa. En una de las viviendas, ubicada en Santo Domingo al 1100, los efectivos encontraron y secuestraron varios elementos que fueron expuestos como pruebas:
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Chaleco balístico y pistolera
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Balanza de precisión
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Cartuchera camuflada y 125 cartuchos
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Sogas negras y objetos cubiertos con cinta similar a la utilizada en el embalaje del cuerpo
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Un ticket de extracción bancaria por $8 millones, emitido el 8 de enero de 2026
El hallazgo de sogas y objetos con cinta similar a la usada en el cuerpo de la víctima fue uno de los puntos que el fiscal destacó como vinculante en el caso.
En otra vivienda, la exesposa de Sosa aseguró que él ya no vivía allí y que había viajado a Buenos Aires. Sin embargo, la investigación detectó que el mismo día en que se encontró el cuerpo de Érika, Sosa compró una motocicleta de alta gama, lo que generó sospechas sobre un posible intento de fuga o de ocultamiento de pruebas.
La acusación es homicidio simple
Con todas las pruebas reunidas, el fiscal Picón y Giordano acusaron a Felipe Sosa como autor del delito de homicidio simple. Además, solicitaron seis meses de prisión preventiva, argumentando que se trató de un "homicidio atroz".
Si bien aún no se determinó con certeza que el crimen se haya producido en un contexto de violencia de género, los fiscales sostuvieron que existió una desigual preparación entre víctima y agresor, y que Érika presentaba un alto grado de vulnerabilidad frente a Sosa.
La defensa: nuevas líneas de investigación y críticas al manejo mediático
Los defensores de Sosa, entre los que se encuentran los abogados Marcelo Cosiansi, Rubén Flores, Isaías Díaz Romero y Sergio Díaz Juárez, se opusieron a la imputación y a la prisión preventiva. Según su postura, el Ministerio Público Fiscal no habría explorado otras hipótesis que podrían ser relevantes, como:
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Una ex pareja de la víctima denunciada por violencia de género
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Carlos "El Paraguayo", sospechado por narcotráfico
Los defensores también cuestionaron la difusión pública del caso y criticaron el operativo policial: "En los últimos días se transformó en algo muy mediático; hicieron un circo con el traslado de Sosa, como si se tratase de un narco mexicano", señalaron.
Prisión preventiva por seis meses
Tras un cuarto intermedio, el juez Bernardo L'Erario Babot resolvió hacer lugar al pedido del Ministerio Público Fiscal y dictó la prisión preventiva por seis meses para Felipe "El Militar" Sosa.
La decisión se fundamentó en la gravedad del delito y en la necesidad de preservar el avance de la investigación, evitando posibles riesgos procesales o de obstrucción.
La causa continuará con la recolección de pruebas, análisis forenses y la ampliación de testimonios para reconstruir con mayor precisión las últimas horas de Érika. La Fiscalía, además, podrá profundizar el trabajo sobre las redes de relación del imputado, su actividad y posibles vínculos con el mundo del narcotráfico, como lo sugieren algunas pistas que se mencionaron en la audiencia.