Pronóstico para este sábado 4 de abril en Tucumán: cuándo llega el alivio
Tormentas, baja de temperatura y el fin del calor sofocante. Enterate qué día cambia el tiempo.
El calor sofocante que marcó el inicio de abril en San Miguel de Tucumán tiene los días contados. Tras jornadas de humedad extrema y temperaturas inusualmente altas para el otoño, el Servicio Meteorológico Nacional anticipa un cambio de masa de aire contundente que traerá lluvias, tormentas y un marcado descenso térmico.
Sábado: el punto de quiebre
Si bien este viernes la sensación térmica seguirá siendo pesada, la inestabilidad comenzará a ganar terreno a partir del sábado. Durante la tarde y la noche de mañana, aumentan con fuerza las probabilidades de tormentas que podrían incluir ráfagas, actividad eléctrica y acumulados de agua importantes en cortos períodos de tiempo.
Para quienes tengan planes al aire libre este fin de semana largo, el sábado se presenta como la "bisagra": una mañana aprovechable pero con un cierre de jornada bajo riesgo de alertas de corto plazo.
Domingo: el día más fresco y gris
El verdadero rostro del otoño se verá el domingo. Se espera que sea la jornada más inestable y templada de la semana. Con máximas bastante más bajas que las actuales, el termómetro finalmente dará un respiro.
La inestabilidad persistirá especialmente durante la madrugada y la mañana del domingo, dejando un ambiente mucho más llevadero para el arranque de la próxima semana. Este golpe térmico pondrá fin a las anomalías positivas de temperatura que venía registrando el norte del país en este arranque de 2026.
Recomendaciones para el fin de semana
Ante la combinación de aire cálido acumulado y el ingreso de este frente frío, es vital seguir de cerca las actualizaciones del SMN. Se recomienda:
Tener el paraguas a mano a partir de la tarde del sábado.
Asegurar objetos que puedan volarse ante posibles ráfagas.
Evitar circular por zonas anegables durante los núcleos de tormenta.
Tucumán entra así en una transición climática necesaria. No se trata aún de un frío intenso, pero sí de un giro marcado hacia una lógica más propia de abril, dejando atrás las noches húmedas en las que el termómetro se negaba a bajar.