Cierre de Fate: la Justicia ordenó el inmediato desalojo de los trabajadores
Tras el anuncio del cierre definitivo de la planta de Virreyes y el despido de 920 empleados, la tensión escala en la histórica fabricante de neumáticos.
La crisis en Fate sumó este martes un nuevo capítulo de alta conflictividad. La Justicia ordenó el inmediato desalojo de los trabajadores que permanecen dentro de la planta industrial ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, luego de que la empresa confirmara el cierre definitivo de la fábrica y el despido de 920 empleados.
La decisión judicial se conoció mientras delegados y operarios continúan en el interior del establecimiento como parte de la medida de fuerza, en un clima de fuerte tensión e incertidumbre. En las inmediaciones hay presencia de efectivos de la Policía Bonaerense, aunque por el momento no se registraron incidentes.
Conciliación obligatoria y conflicto abierto
Horas antes, el Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Trabajo, a cargo de Julio Cordero, había dictado la conciliación obligatoria por un plazo de 15 días con el objetivo de abrir una instancia de negociación. Sin embargo, el cierre intempestivo de la planta y la forma en que se comunicó la medida -los trabajadores se enteraron al llegar y encontrar un cartel anunciando el cese total de actividades- profundizaron el conflicto.
Según fuentes gremiales, dentro de la fábrica permanecen trabajadores y al menos un delegado, mientras se desarrollan conversaciones informales sin avances concretos. El cierre paraliza una de las plantas más emblemáticas del sector y pone fin a más de ocho décadas de producción de neumáticos en la Argentina.
Qué dice la resolución judicial
La orden de la Justicia dispone el "inmediato desalojo" del inmueble y su restitución a los titulares, aunque aclara que la medida "no implica en modo alguno la restricción del derecho constitucionalmente reconocido de manifestarse" por fuera de la fábrica. De este modo, se habilita la continuidad de la protesta, pero fuera del predio industrial.
El conflicto en Fate se convierte así en uno de los más relevantes del año por la magnitud de los despidos, el impacto en la industria y la tensión entre el derecho a la protesta y la restitución del establecimiento, en un contexto de creciente preocupación por el empleo industrial.