Así fue el operativo en el que cayó el abusador tucumano Marcelo Rivas tras dos años de estar prófugo
El ex entrenador de fútbol, condenado en 2022 por tentativa de abuso sexual, fue detenido en Río de Janeiro luego de permanecer oculto en una favela de Copacabana. Brasil inició el proceso de extradición.
La fuga del tucumano Marcelo Jesús Rivas llegó a su fin en Río de Janeiro. El ex director técnico, condenado en 2022 a cinco años de prisión por tentativa de abuso sexual con acceso carnal, fue detenido en la ciudad de Leme por la Comisaría Especializada de Asistencia a la Mujer (DEAM) de Volta Redonda, tras casi dos años en la clandestinidad.
Rivas desapareció en octubre de 2023, poco antes de que la Justicia tucumana confirmara que su sentencia había quedado firme. El hecho por el que fue condenado ocurrió en diciembre de 2016, cuando abusó de una joven jugadora de fútbol estudiantil. Aprovechó que ambos viajaban en el mismo taxi para obligarla a bajar en Yerba Buena, arrastrarla hacia un oratorio y atacarla brutalmente. La víctima, con heridas graves y dientes arrancados por los golpes, logró escapar corriendo por la avenida Aconquija hasta recibir ayuda de un transeúnte.
El camino judicial fue largo y lleno de obstáculos. La denuncia no fue tomada inicialmente en sede policial y la causa estuvo a punto de ser archivada en 2019, cuando la fiscal Mariana Rivadeneira pidió el sobreseimiento por prescripción. Aunque el juez Facundo Maggio se opuso, el fiscal de Cámara Alejandro Noguera confirmó la decisión. La querella apeló y logró revertir el fallo. Finalmente, la fiscal Adriana Reinoso Cuello llevó el expediente a juicio en 2022, donde la jueza Alicia Freidenberg condenó a Rivas a cinco años de prisión y ordenó asistencia integral para la víctima.
Pero mientras la defensa apelaba, Rivas siguió en libertad. Cuando la condena quedó firme, ya se había fugado. Sus abogados, Luciana Gramaglio y Martín González, reclamaron durante años que el acusado estaba escondido en Brasil, pero la Justicia tucumana no consiguió localizarlo.
El dato clave desde Brasil y la detención en Leme
El giro decisivo llegó recién en octubre de este año, cuando una delegada policial brasileña se comunicó con la hermana de la víctima y aportó información precisa. La investigación determinó que Rivas se refugiaba en el Morro da Babilônia, en Copacabana, donde realizaba trabajos temporales de albañilería y pintura para residentes argentinos.
Con esa información, el Tribunal Supremo Federal emitió una orden de arresto en noviembre. El 14 de ese mes, un operativo en Leme terminó con la detención del prófugo.
Las autoridades brasileñas ya activaron el proceso de extradición, y se espera que Rivas sea trasladado a la Argentina en las próximas semanas para comenzar a cumplir la condena que eludió durante casi dos años. Para la víctima, después de nueve años de espera, la captura representa un avance histórico en una causa marcada por demoras, fallas operativas y múltiples intentos de cierre.