Frávega y Cetrogar en jaque: la morosidad trepó hasta el 70%
Seis de cada diez clientes no pueden pagar sus cuotas. La caída de ventas y las tasas de interés récord hunden al sector de electrodomésticos.
El modelo de negocios de las grandes cadenas de retail está sufriendo un golpe inédito. Lo que antes era la solución para que las familias accedan a tecnología y confort (el crédito propio), hoy es un foco de incendio. La morosidad promedio en el sector saltó del 14,8% al 41,2% en apenas un año, impulsada por tasas de interés que, en algunos casos, superan el 800% anual.
El ranking de la deuda: empresa por empresa
La crisis no afecta a todos por igual, pero el panorama es alarmante en las marcas más tradicionales:
Coppel: Lidera el ranking negativo con una morosidad del 70%. Con costos financieros totales (CFT) de hasta el 880% anual, siete de cada diez clientes están en situación irregular.
Bazar Avenida: Seis de cada diez personas no pueden pagar (60% de morosidad).
Cetrogar y Megatone: Registran niveles del 48% y 43% respectivamente.
Frávega: La morosidad se triplicó, pasando del 13% al 39% en el último año.
Naldo: Es la que mejor resiste, aunque su morosidad pasó del 5% al 25%.
Caída de ventas y deflación sectorial
Un dato curioso de esta crisis es que, a diferencia del resto de la economía, los electrodomésticos bajaron de precio. Mientras la inflación general subió un 31,5%, los precios del sector cayeron un 6,6% en un intento desesperado de las cadenas por liquidar stock. Sin embargo, no alcanzó: las ventas en unidades se desplomaron un 18,6% en el último trimestre.
La "línea gris" (informática) y la "pequeña" (licuadoras, tostadoras) son las más afectadas, con caídas superiores al 25%. El cierre de la fábrica Peabody, que entró en convocatoria de acreedores esta semana, es el primer síntoma de una parálisis que ya llegó a la etapa de producción.