Bomberos Voluntarios de Famaillá en crisis: dejan de operar hoy
Anunciaron el cese de actividades por falta de recursos, seguros y equipamiento. Piden intervención oficial urgente.
La seguridad de Famaillá entró en una fase crítica. A través de un comunicado oficial emitido este 6 de abril, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la ciudad anunció que dejará de operar por tiempo indeterminado. La falta de equipamiento, la ausencia de seguros para el personal y una crisis administrativa profunda obligaron a los brigadistas a tomar esta decisión drástica para evitar riesgos mayores.
Una crisis que se arrastra desde 2021
Detrás del cierre no solo hay falta de dinero, sino un "vacío legal" que asfixia a la institución. Los bomberos detallaron que el cuartel no cuenta con una Comisión Directiva activa desde 2021, lo que ha bloqueado la rendición de subsidios nacionales y provinciales. Sin estos papeles en regla, el ingreso de fondos es nulo.
Trabajar "a pulmón" y sin seguro
A pesar de la precariedad, el cuerpo activo sostuvo el servicio durante años con esfuerzo propio. Sin embargo, la situación llegó a un límite peligroso:
Sin cobertura: Los bomberos no cuentan con seguros de vida ni de accidentes personales.
Sin equipos: Falta mantenimiento en las unidades y el equipamiento de protección personal está vencido o es insuficiente.
Sin capacitación: La irregularidad administrativa les impide acceder a cursos de formación y certificación profesional.
El pedido de intervención urgente
Desde el cuartel aclararon que la medida es preventiva. "No podemos garantizar la seguridad de nuestro personal ni de los terceros en las condiciones actuales", explicaron. Ante este escenario, solicitaron formalmente la intervención de los organismos competentes (Defensa Civil y el Ministerio de Seguridad) para regularizar la situación de la personería jurídica y llamar a nuevas autoridades.
¿Quién cubrirá las emergencias?
Con el cuartel de Famaillá fuera de servicio, las emergencias en la zona deberán ser cubiertas por dotaciones vecinas (como Monteros o Lules), lo que incrementará considerablemente los tiempos de respuesta ante accidentes en la Ruta 38 o incendios estructurales en la ciudad de la empanada.
Esta situación reaviva el debate sobre el financiamiento de los cuarteles de bomberos en el interior de Tucumán, donde la mayoría sobrevive gracias a la solidaridad de los vecinos y el aporte de sus propios integrantes.