Avistaron una ballena azul en Chubut por primera vez en la historia

La Fundación Rewilding Argentina documentó al animal más grande del planeta dentro del Parque Provincial Patagonia Azul. El hallazgo marca un hito para la conservación marina en la Patagonia.

Un hecho histórico sorprendió a la comunidad científica argentina: por primera vez se avistó y documentó una ballena azul en el Parque Provincial Patagonia Azul. El registro, realizado el 13 de febrero, constituye un hito para la biodiversidad del área protegida y para el estudio de los corredores biológicos del Atlántico Sudoccidental.

El hallazgo se produjo durante una jornada de monitoreo de la Fundación Rewilding Argentina, encabezada por el biólogo Tomás Tamagno. El equipo realizaba tareas de fotoidentificación de ballenas jorobadas y sei, especies frecuentes en la zona en esta época del año.

El momento del avistamiento

La salida había comenzado con normalidad y, a los pocos minutos de navegación, los investigadores ya habían detectado varios ejemplares de ballena jorobada. Sin embargo, una silueta de dimensiones extraordinarias irrumpió en el paisaje.

Por su tamaño y coloración atípica, el equipo comprendió rápidamente que no se trataba de ninguna de las especies habituales. Tras una aproximación cautelosa, confirmaron que era una ballena azul (Balaenoptera musculus intermedia, subespecie antártica). El ejemplar se desplazó mar adentro y desapareció luego de que pudieran obtener registros fotográficos.

El animal más grande del planeta

La Ballena azul puede alcanzar hasta 30 metros de largo y pesar entre 75 y 140 toneladas, lo que la convierte en el animal más grande que haya existido en la Tierra. En comparación, la ballena jorobada -la más abundante en el parque- mide hasta 16 metros y pesa entre 25 y 35 toneladas.

Esta diferencia de tamaño resalta la magnitud del hallazgo y refuerza la importancia del parque como corredor biológico clave para la fauna marina del hemisferio sur.

Una especie en peligro

El descubrimiento adquiere mayor relevancia por el delicado estado de conservación de la especie. La caza comercial redujo drásticamente sus poblaciones durante el siglo XX, y se estima que en el hemisferio sur sobrevive apenas el 2% del número original.

Actualmente, la ballena azul está catalogada como "En Peligro" y enfrenta amenazas como las colisiones con grandes embarcaciones. Desde la fundación destacaron que la existencia de áreas protegidas resulta fundamental para su recuperación.

Un nuevo escenario para la biodiversidad argentina

A diferencia de otras ballenas barbadas con patrones migratorios bien definidos, la ballena azul se alimenta durante todo el año y puede consumir entre 3 y 5,5 toneladas diarias de krill. Su presencia en el sur argentino abre interrogantes científicos sobre la disponibilidad de alimento y la posible consolidación de nuevos espacios de alimentación o tránsito.

El avistamiento no solo amplía el conocimiento sobre la especie en el Mar Argentino, sino que también fortalece el rol de las áreas protegidas en la recuperación de especies emblemáticas. Para los especialistas, podría tratarse del inicio de una nueva etapa en la conservación marina del país.

Esta nota habla de:
Nuestras recomendaciones