Avanza la investigación por el femicidio de Érika Antonella Álvarez y apuntan a un posible trasfondo narco
La Justicia profundiza la pesquisa por el asesinato de la joven hallada en Manantial Sur y crecen las sospechas sobre vínculos con el narcotráfico, movimientos de droga y figuras del ambiente delictivo.
El crimen de Érika Antonella Álvarez, la joven de 25 años encontrada sin vida en un descampado de Manantial Sur, comienza a revelar un entramado cada vez más complejo. Según la investigación judicial, la víctima habría sido asesinada a golpes el martes 6, en un lugar que aún no fue determinado, y su cuerpo fue hallado dos días después.
Con el avance de las medidas ordenadas por la fiscal María del Carmen Reuter, la causa tomó un giro inquietante: los investigadores analizan un posible vínculo con el narcotráfico.
Un detenido y un presunto narco extranjero bajo la lupa
En el centro de la escena aparece Felipe "El Militar" Sosa, único detenido hasta el momento. Paralelamente, la Justicia investiga la relación de Érika con un ciudadano extranjero conocido como "Carlos", señalado por testigos como un presunto narcotraficante con antecedentes en distintos países.
Familiares y amigos describieron a este hombre como alguien peligroso, que se movía con extrema cautela y que habría entregado a la joven importantes cantidades de marihuana, tanto para consumo como para su presunta comercialización.
Drogas, miedo y señales de alerta antes del crimen
Los testimonios incorporados al expediente coinciden en que Érika habría recibido más de medio kilo de marihuana por entrega, una cantidad de alto valor en el mercado ilegal. También surgió que el sospechoso alquilaba viviendas y utilizaba vehículos a nombre de terceros para evitar ser rastreado.
En los meses previos al crimen, la joven se mostraba cada vez más paranoica: fotografiaba patentes de autos y motos, incluso de viajes solicitados por aplicaciones. Además, la familia aportó un dato clave: el presunto narco le habría prestado una casa en El Cadillal para festejar su último cumpleaños.
El perfil de Sosa y las hipótesis que maneja la Justicia
Durante los allanamientos, los investigadores detectaron que Sosa abandonó Tucumán de forma repentina, lo que reforzó las sospechas. Su perfil también genera preocupación: ex militar, con paso por la Legión Extranjera francesa, dueño de una empresa de seguridad privada y con antecedentes judiciales.
En el fuero provincial fue denunciado por violencia de género, mientras que en la Justicia federal estuvo investigado por cultivo de marihuana y luego vinculado a una causa por drogas sintéticas en fiestas clandestinas.
Tres escenarios posibles para el crimen
La causa avanza sobre tres hipótesis principales:
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Un homicidio ocurrido durante una fiesta privada con personas de alto poder adquisivo.
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Una represalia por la decisión de Érika de alejarse del consumo y del ambiente narco.
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Un ajuste de cuentas relacionado con una deuda o la apropiación de drogas.
En los próximos días, el fiscal Carlos Picón definirá la imputación provisoria contra Sosa. Mientras tanto, la investigación sigue abierta y promete exponer un trasfondo tan violento como oscuro.