"¿Qué hizo el Loco?": Habló el hincha agredido: "Le pegó a mi hermano y a mí me cortaron"
Ocurrió en el estacionamiento tras la derrota ante Racing. El denunciante dio detalles del cruce y apuntó contra el presidente Mario Leito.
La crisis futbolística de Atlético Tucumán cruzó un límite peligroso tras la derrota frente a Racing. Lo que comenzó como un reclamo de tribuna terminó en una denuncia policial en la Comisaría 5° contra el delantero Leandro "Loco" Díaz. Juan Carlos Santillán (h), socio e hincha del club, relató los pormenores de una pelea en el estacionamiento del Monumental José Fierro que incluyó golpes de puño, una oreja cortada y un vínculo familiar quebrado por la violencia.
Crónica de una agresión: "El Loco le pegó a mi hermano"
Según la reconstrucción de los hechos, el conflicto no fue espontáneo. Santillán explicó que existía una "pica" previa desde el partido contra Estudiantes de Río Cuarto, donde el delantero ya había intentado abandonar la cancha para enfrentar a un plateísta.
El enfrentamiento: Al salir del estadio, el futbolista habría agredido a Franco Santillán (hermano del denunciante).
La intervención: Al intentar separar, Juan Carlos recibió un golpe de una tercera persona -presuntamente el hermano del jugador- que le provocó una herida sangrante en la oreja.
El vínculo roto: Paradójicamente, las familias eran cercanas. "Mi papá era muy amigo de Leandro, pero con esto se terminó todo", sentenció el hincha, quien además confirmó que familiares del delantero se acercaron luego para pedir disculpas y evitar que la causa avance.
Críticas a la dirigencia: el rol de Mario Leito
Más allá del golpe físico, Santillán lanzó una durísima acusación contra el presidente de la institución, Mario Leito. Según el denunciante, el dirigente habría tenido declaraciones desafortunadas que alimentaron la violencia: "Criticó al presidente porque incitaba a Leandro Díaz a que vaya a la casa de determinado hincha a ajustar cuentas. Eso es inaceptable".
Este episodio deja al descubierto un clima de hostilidad interna que pone en jaque la relación entre el plantel profesional y la hinchada en un momento crítico del campeonato.