ARCA fiscalizará billeteras digitales en dólares y criptomonedas a nivel internacional
La medida busca garantizar la transparencia fiscal internacional y obliga a declarar activos digitales y cuentas en plataformas extranjeras.
ARCA lanzó una nueva estrategia de fiscalización internacional que incluye billeteras digitales en dólares y criptomonedas. Este programa se desarrolla en coordinación con Estados Unidos, Europa y la OCDE, buscando garantizar la transparencia fiscal global.
Entre 2025 y 2027, se consolidará una red internacional de intercambio de información fiscal, lo que implicará que los activos digitales y cuentas en dólares en el extranjero ya no podrán permanecer fuera del radar fiscal argentino.
Según la especialista Micaela Benayas, citada por Nerdteam, esta medida alcanza a freelancers, desarrolladores, diseñadores y profesionales que cobran por plataformas internacionales, reforzando la obligación de declarar billeteras virtuales, bancos digitales y servicios de pago en moneda extranjera.
Billeteras locales e internacionales bajo vigilancia
En Argentina, las plataformas como Mercado Pago, Naranja X y Prex, así como las cuentas bancarias en dólares, ya reportan información automáticamente a ARCA cuando superan ciertos umbrales establecidos.
Las billeteras internacionales, como PayPal, Payoneer, Revolut, N26, Wise, Skrill, Neteller y Bunq, también estarán bajo control cuando operen dentro de un marco regulado local o europeo, integrándose al sistema de intercambio automático de información donde EEUU y Europa actúan como nodos emisores.
Desde 2026, los nuevos acuerdos fiscales permitirán a ARCA recibir datos de plataformas internacionales utilizadas por profesionales argentinos que prestan servicios al exterior, incluyendo saldos, movimientos y transacciones históricas.
Observación fiscal continua y construcción de perfiles integrales
ARCA modificó su criterio de fiscalización: pasó de reportar operaciones individuales a monitorear la historia completa del contribuyente, adoptando un modelo de observación continua.
Esto permite construir perfiles fiscales integrales, cruzando información de wallets, exchanges, movimientos históricos y trazabilidad completa de activos digitales. La norma convierte al contribuyente en una unidad económica permanente en un entorno digital transfronterizo, adaptando el control fiscal a la creciente movilidad de capitales y criptoactivos.